Flexiones con palmada
La flexión con palmada es una flexión explosiva en la que empujas con suficiente fuerza para despegar ambas manos del suelo, das una palmada bajo el pecho y vuelves a apoyarlas en la posición inicial. Entrena la potencia del tren superior y las fibras musculares rápidas, y está pensada para quien ya domina una buena serie de flexiones estándar, no para principiantes.

Cómo hacer una flexión con palmada
- Empieza en la posición estándar: manos bajo los hombros, cuerpo recto de la cabeza a los talones y abdomen activo.
- Baja con control hasta acercar el pecho al suelo, con la misma profundidad de una repetición normal.
- Empuja hacia arriba tan rápido como puedas hasta que ambas manos se separen del suelo.
- Da una palmada rápida bajo el pecho mientras estás en el aire.
- Vuelve a colocar las manos delante y aterriza con suavidad, flexionando ligeramente los codos para absorber el impacto en vez de caer con los brazos bloqueados.
- Recupera la posición inicial, respira y repite solo mientras cada movimiento siga siendo rápido y limpio.
Músculos que trabajan
La flexión con palmada trabaja los mismos músculos que una flexión estándar, pero les exige mucho más a gran velocidad. El pecho, los deltoides anteriores y los tríceps realizan el empuje y amortiguan la caída. El abdomen, los glúteos y las piernas se mantienen firmes para conservar la línea corporal, mientras los pequeños músculos de las muñecas y los hombros estabilizan cada aterrizaje.
Beneficios
Es un ejercicio de potencia. Empujar hasta despegarse del suelo recluta fibras musculares rápidas que las repeticiones lentas no activan por completo y enseña al tren superior a producir fuerza deprisa. Tiene transferencia a deportes y gestos que exigen un empuje explosivo, y aporta variedad cuando las flexiones estándar ya resultan fáciles. Como cada repetición es exigente, pocas repeticiones bien hechas ofrecen un estímulo suficiente.
Errores frecuentes
- Apenas despegar las manos. Si solo rozan la superficie, falta la explosividad que da sentido al ejercicio.
- Aterrizar con los brazos rectos y bloqueados. Mantén los codos un poco flexionados para absorber la carga sin transmitir un golpe brusco a las articulaciones.
- Hundir o elevar las caderas. Un tronco relajado desperdicia potencia y rompe la línea corporal.
- Perseguir muchas repeticiones. Termina la serie cuando la técnica empeore: aquí prima la calidad.
- Bajar solo a medias. Antes de impulsarte, alcanza la misma profundidad que en una flexión normal.
Requisitos previos y progresiones
No empieces directamente con flexiones con palmada. Antes conviene poder hacer entre 10 y 20 flexiones estándar seguidas con buena técnica. El programa está diseñado precisamente para construir esa base.
Cuando estés preparado, avanza por etapas. Practica primero flexiones explosivas en las que solo despeguen las manos, sin palmada, y céntrate en aterrizar suavemente. Cuando lo controles, añade la palmada bajo el pecho. Después puedes ralentizar el descenso, buscar una palmada más clara o sumar una repetición, siempre con técnica precisa.
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