Flexiones diamante
Una flexión diamante es una flexión de agarre estrecho en la que las manos se tocan bajo el pecho y los dedos índices y los pulgares forman un diamante. La posición estrecha de las manos traslada gran parte del trabajo al tríceps y al pecho interior, lo que la hace notablemente más difícil que una flexión estándar.

Cómo hacer una flexión diamante
- Empieza en plancha alta con el cuerpo en línea recta de la cabeza a los talones.
- Junta las manos bajo el centro del pecho de modo que los índices y los pulgares se toquen, formando un diamante.
- Activa el core y aprieta los glúteos para que las caderas no se hundan.
- Baja el pecho hacia las manos, manteniendo los codos hacia atrás a unos 45 grados en lugar de abrirlos rectos.
- Detente cuando el pecho quede justo por encima de las manos y luego empuja hacia arriba hasta que los brazos queden rectos.
- Mantén el movimiento controlado: unos dos segundos al bajar, uno al subir.
Músculos que trabaja
La flexión diamante trabaja los mismos músculos que una flexión normal, pero cambia el énfasis:
- Tríceps: el motor principal, gracias a la posición estrecha de las manos.
- Pecho interior (pectorales): se trabaja con fuerza al mantener los brazos cerca del cuerpo.
- Hombros frontales: ayudan en el empuje.
- Core y glúteos: mantienen el cuerpo rígido en todo momento.
Beneficios
- Desarrolla fuerza de tríceps sin ningún equipo.
- Añade variedad y dificultad extra cuando las flexiones estándar te resultan fáciles.
- Mejora la fuerza de empuje que se transfiere a los fondos y al press de banca.
- Reta la estabilidad del core, porque la base estrecha perdona menos.
Errores frecuentes
- Caderas caídas o en pico. Mantén una línea recta de la cabeza a los talones; activa el core antes de bajar.
- Codos abiertos. Deja que vayan hacia atrás, no hacia fuera, para proteger los hombros y mantener la tensión en el tríceps.
- Dolor de muñeca. La posición cerrada carga las muñecas. Abre un poco más el diamante o usa barras para flexiones o mancuernas para mantener las muñecas en posición neutra.
- Medias repeticiones. Baja hasta que el pecho casi toque las manos y bloquea arriba.
¿Son para ti? Dificultad y progresiones
Las flexiones diamante van bien para cualquiera que ya pueda hacer unas 15-20 flexiones estándar limpias y quiera más trabajo de tríceps. Si aún no es tu caso, no hay prisa.
Para hacerlas más fáciles: haz flexiones diamante de rodillas sobre una superficie blanda, o apoya las manos sobre una superficie elevada como un banco o un escalón para que el cuerpo quede en inclinación.
Para hacerlas más difíciles: eleva los pies, ralentiza el tempo o añade una pausa abajo.
Un objetivo sensato de partida es 3 series de 6-10 repeticiones. Cuando puedas hacer 3 series de 15 con buena técnica, progresa elevando los pies o ralentizando el movimiento.
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